14 abril, 2007

Febrades

Les persones entren i surten de la nostra vida, però mai ens arriben a deixar, d'això fa molt de temps que n'estic segura. Val la pena intentar fer-les tornar per un instant? És possible que durant un temps les enyorem amb ànsia, però possiblement aquesta sensació no és més que un miratge, els últims cops de cua. Després tot, absolutament TOT continua el seu camí, i les vies es separen. Tot es bifurca fins que de nou es torna a trobar. Se del cert que d'alguna manera tot ens és retornat. Bé, m'agrada pensar això, perquè és més lluminós que no pas pensar que tot allò que va acabar ho va fer sense deixar-nos res.
La sensació de buidor és més angoixant que no pas sentir que rere el trencament i la llunyania, ara encara hi pots parlar i sentir amb l'esperit ple d'una estranya enyorança.
M'agrada pensar en la perennitat de les coses, aquella perennitat oculta rere un moment caduc. I és que després de tot, la immortalitat és possible. La immortalitat d'una paraula, un instant, fins i tot d'un somni. Tornar mai serà possible, i és aquí on hem de provar de recordar tot allò amb alegria. L'alegria d'haver-ho viscut i la joia que ara hem de sentir pel simple fet que forma ja part de la nostra propia pesona i, per tant, ara ja ho podem considerar immortal en nosaltres.
Els panorames de tempesta es saboregen molt millor en la distancia. Des de la llunyania del temps és possible assaborir la nostalgia que un dia vam poder sentir. La frustració, les preguntes sense resposta, els moments feixucs i silenciosos... Tot es veu sota una altra perspectiva.
Ja res, absolutament RES, tornarà a ser el que era. Però és que ben mirat mai va ser igual. I és aquí on hi resideix l'autèntica màgia del moment que passa. Els camins que corren paral·lels i les portes que hem obert. Tot és fugisser i tot és etern. El caos que mai governarem i que per una altra banda, un cop ha passat, conseguim ordenar i, si som atrevits, nomenar.
Recordar no té temporalitat. Els actes es succeeixen en harmònic desordre. I és grat parar-s'hi a atrapar un record que pugna per desaparèixer... Agafar-ho per la cua, amb les puntes dels dits i col·locar-ho allà, d'on mai hauria d'haver sortit.
És grat sentir, tenir la certesa que les casualitats i els instats depenen només de nosaltres. És grat saber que els moments no ens colpegen, sinó que som nosaltres mateixos els que els fabriquem. Trobar, perdre, retrobar i tornar a deixar anar depèn, només, de la nostra pròpia persona. Així, i només així, conseguim fer-nos justícia i fer justícia al nostre passat, present i futur...

11 marzo, 2007

4 DIAS PARA...

27 AÑOS...

MIÉRCOLES Cena con Dani y cervezas japonesas en Muebles Ciudad. Prólogo de tres días más de celebración...


JUEVES 8 de Marzo, día C. Me levanto de muy buen humor, hay que recibir felicitaciones y disfrutar del día más señalado de la vida de una misma... Luego bajo al centro con Alba, allí nos encontramos con la otra homenajeada del día, Arantxa. Me compro dos vestidos y una samarreta, regalo de la Visi. Y cuando llegamos a casa como el plato de lentejas sin rechistar.

Por la tarde toca trabajar con los nenes, metro, autobus y ascensores. Pierdo 20 euros por culpa de la inoperancia de las máquinas expendedoras de billetes y de la incompetencia de los trabajadores de TMB. Bien, no dejemos que una minudencia como esta destorote lo que queda de día.

Noche de marisco, pulpito y pastel de la mama. Soplo las velas y para variar nos peleamos... la razón... qui lo sa...

VIERNES Facultad, felicitaciones varias y viaje hasta Poblenou. De allí decido pasear mi recién estrenado vestido por la playa. Cargo con la carpeta, la chaqueta, el pañuelo, el bolso... pero hace ya calor y sonrío como una boba. Dos mochileros se acercan casi corriendo y me abrazan entre risas. Lo mejor de la sorpresa es la magia que reside en ella... ¿o era al revés? Como sea, pero aquellos dos abrazos me alegran aún más el día.

Por la noche toca cena con Johann en la Plaça Sant Josep Oriol. De allí al Gòtic a tragar dos calilitros de ya no sé qué. Se nos suma Manel. De allí nos metemos en la furgoneta y llegamos hasta Gràcia. Noche de furgo, maria y pelucas...



SÁBADO A pesar que ya pasaron dos días de mi cumpleaños, Dani me obsequia con un enorme tiramisú. Marta ya comió, según ella para asegurarse que no había peligro de intoxicación... ejm, ejem. Me empeño en intentar entender las bases de la guitarra. Primeras notas mientras el profesional que tengo al lado se desespera mirando la posición de mi mano. Hay que tener paciencia...

Bajamos al bar. Bocata marinero y un empate del Barça. Me da igual, la verdad, hace tiempo aprendí a que estas cosas no me afectaran lo más mínimo. No hasta que mi marido no sea uno de aquellos que ganan millones dándole al balón, entonces ya me alterará el empate, la vitoria y el penalti injusto.


Soplo las 27 velas que entre risas hemos estado colocando en la cocina. Hay que tomar aire, 27 velitas no son moco de pavo... Dani siente orgullo de su propio tiramisú. Marta repite y yo me como todo lo que hay en el plato.


Hoy nos espera un cumpleaños de lo más literario. Lo que empezó como una broma termina siendo una carta de lo más linda... Luego probamos con diferentes puntas y diferentes tipos de letras. Marta y yo reconocemos que aquí, el artista de la tinta es el mister. Las dos nos quedamos embobadas con tanta filigrana.


En fin, un año más creo que conseguí pasar el día de mi cumpleaños con todas aquellas personas con quien realmente me gustaría haberlo pasado. Cierto es que me faltaron algunas felicitaciones... palabras que te reconfortan, más que nada porque sientes que al menos ese día se acordaron de ti... Pero no estuvieron, y aunque tuve momentos de tristeza, para nada dejé que ese olvido y alejamiento me aguaran la fiesta.


Besos!!!

01 marzo, 2007

Decisiones

90 euros, material incluido, no examen, no trabajo final y 3 lindos créditos al terminar el curso de... ÁRABE!

Hay que ampliar conocimientos, aunque sea el sábado por la mañana. Hay que conocer mundo y culturas nuevas, aunque sea en la Politécnica de Barcelona. En fin, hay que abrir horizontes.

A algunos/as les puede parecer una tonteria, quizás no sepan de lo difícil que me ha sido dar el paso, enfrentarme a miedos y ollas varias. Sobretodo lo primero: el miedo. Pero eso hay que superarlo... Pedí ventanilla en el avión porque tengo un vértigo terrible... y al final me sorprendí de las vistas tan hermosas. El miedo no debe frenarnos a la hora de disfrutar. El miedo debe servir para ser superado y gozado.

Hay que superar niveles, sumar y no restar. De aquí a poco cumplo los 27, y no me apetece para nada seguir contemplando. Pasar a la acción después de un tiempo de letargo es hermoso, fascinante, mágico... Pero también entiendo que la parada es obligada, que no siempre se puede estar andando. Hay momentos para todo, tiempos, descansos y aceleros. Debe haber un disfrute en cada nivel, de lo contrario nos sentimos frustrados, incompletos, totalmente incoherentes con nosotros mismos.

Andar, hacia donde sea es lindo. Esperar lo (in)esperado también. Ese tiempo de espera puede parecernos asfixiante, lento, largo, sin fin... Pero hay final, claro que lo hay! Esperamos despertar un dia con la certeza de haber encontrado la solución, pero ese dia no llega, y seguimos esperando el momento. Es entonces cuando viene el disfrute del que espera. El momento llega, en forma de lo que sea, pero se nos acerca, o nos acercamos... Porque durante la larga espera y, aunque no lo creamos, hemos avanzado pasos...

¡¡BARAKA para el camino, y sigamos en ello!!

25 febrero, 2007

Domingo

Domingo de resaca. Dieta a base de palomitas saladas, coca cola y poco ejercicio. Hay que empezar la semana con fuerzas...

Tengo algunas imágenes algo confusas de lo que pudo ser la noche de ayer. Cerveza, falafel, cerveza, cerveza y vodka... Por allí creo que quedó Walid haciendo cola para entrar en el Sidecar... ¿Walid? Extraño guia bereber, que nos condujo a Xinia y a mí por locales ravaleros, donde para entrar tenías que ir acompañado de alguien como él... Mejicanos, chilenos, argentinos, marroquíes, italianos... Fauna exótica por las calles de Barcelona. Y en un momento dado, ambas reímos por las calles tras dejar atrás a Walid y su internacional panda...
Otra vez me pido Gràcia. Menos gente, más calmado y locales más baratos.
hip!