30 diciembre, 2006

RECUENTO...

2006... año par, con doce meses y cuatro estaciones...


Enero de exámenes y un frío de cojones. Resfriados, dolores de cabeza y fines de semana interminables en la panadería.


Febrero con el mismo frío y el mismo jefe pedorro y desgraciado. Fin de los exámenes. Un camarero argentino planea ciertos movimientos de aproximación alguna que otra noche cuando saco a pasear a la perra... A finales de mes se pierde de vista para siempre. Carnaval improvisado, y alguna que otra leve borrachera de miércoles...


Marzo. Cumpleaños a principios de mes. Pastel de la Visi y mi hermana que felicita desde Iguazú. A su regreso abrimos los regalos como si de una segunda Navidad se tratara. Mi profesor de fisiología descubre una fina capa en mi ojo. Él dice que son cataratas, yo digo que aquella mañana fumó de más. Sigo con el horno de pan, los nenes, las yayas y mis viajes en bicicleta por toda Barcelona.


Abril. Llega el buen tiempo. Adiós al pañuelo, el abrigo y a la nariz permanentemente enrojecida. Visita-puente desde Israel. Días de sol y algo extraños. Entro a trabajar en un casal nuevo. Al fin tengo hombres en clase!!! Quieren perfeccionar su catalán y yo no sé por dónde empezar! Sant Jordi se presenta como cada año Ramblas a bajo. Sol, sol y sol!! Abandono el horno. No hay renovación ni la quiero. A otra con el pendejo de mi jefe!!!!


Mayo. Cumpleaños de Alba. Por la mañana paseo por Girona, por la noche Visi y su pastel... Días más tarde celebramos que el Barça es campeón de Liga y Campeón de Europa. Euforia por las calles de Barcelona. Gritos, saltos, abrazos... Todo vale... A finales de mes llegan los trabajos. Estrés, idas y venidas, imprimir, teclear, dormir poco... Todo por unas décimas más en el exámen!!!!


Junio. Terminamos el curso y empezamos los exámenes. La cosa promete durar un mes, así que más vale tomárselo con calma. Poca cosa hay que referir... Horas en la playa estudiando Anatomía, Didàctica... Salto por encima de la hoguera de Sant Joan. Pido un deseo; algo que ya no recuerdo... ¿Se cumplió?


Julio. Regreso al mundo tras los exámenes. Hace una calor terrible! Alargo mis paseos en bicicleta. Algunos con Johann, otros tan sólo vamos Mafalda y yo Diagonal arriba, Diagonal a bajo. Txell se casa con Juan Pablo a finales de mes. La primera de las tres... Laura sería la siguiente... Pero para eso tendríamos que esperar unos cuantos meses más y al frío de principios de diciembre.


Agosto. Maury y Sole nos visitan a principios de mes. Idas y venidas, tardes frente al televisor tragando serie... Hay gente que entra cuando menos te lo esperas, y se queda por un tiempo... Personas que entran de golpe y te iluminan, y luego se desvanecen... A pesar de todo termino el mes en Alicante sabiendo que de todos modos todos (los que estan y los que se fueron) siguen acá... Como sea, un año más nos acercamos hasta Gràcia. Calles decoradas con más o menos estilo, cervezas frías, conciertos en la Plaça del Raspall y algún que otro desvelo...


Septiembre. El calor no se echa pa'trás. Celebro la Diada con un compañero improvisado: mi antiguo profesor de filosofía. Arantxa i yo nos acercamos hasta Breda. Nuestra infancia arrasada por el paso del tiempo y cubierta de malas hierbas y manchas de humedad. Asisto con Sílvia a un concierto casi íntimo de Jorge Drexler. Consigo una foto con él y un beso en la mejilla. Perfect Day, que dicen...


Octubre. El frío no termina de venir. Curso nuevo. En la facultad se empeñan en llamar igual a todas las asignaturas. Lorente entra en nuestras vidas, espero que para salir de aquí a unos meses!!!! Alba visita Camerún. Desde allí nos llega su voz emocionada. De vez en cuando nos escribe que ha conocido al rey de no sé dónde o que ha visitado la aldea de no sé qué. Nombres exóticos que al regreso le llenarán la boca. Yo sigo con las yayas y los nenes, hay cosas que cuestan dejar...


Noviembre. Clases, RENFE que sigue atendiendo con el culo, nenes, yayas, otro miércoles de borrachera con Johann... Alba que llega del Camerún. Trae vestidos, telas de colores, fotografías, juegos de nombre impronunciable, trenzas en el pelo, café, samarretas... Hay lágrimas de emoción en el aeropuerto cuando al fin abrazamos a la Galeta. El último día del mes entramos en el Palau de la Música dispuestas a reencontrarnos con Jorge. El uruguayo no nos falla. Nos regala una noche de canciones, música y color. Hora y media para encontrar taxi de vuelta.


Diciembre. El último mes del año empieza con la boda de Laura y Ezequiel y una excursión nocturna por el Eixample barcelonés... De nuevo con catarro, mocos, pañuelos... El frío no perdona, por muy suaves que sean las temperaturas... Cena con las compañeras que marca el fin de las clases y el inicio de todas esas otras cenas que están por venir.


En el plano personal, este año no toca quejarse. Los pucheros se los regalo a otr@s. Así que ni contéis conmigo para el lagrimeo autocompasivo.


El año, con total certeza, va a terminar bien, ¿de qué otro modo, sino?


Para el siguiente no me hago ningún propósito, eso es una estupidez. Supongo que haré lo de siempre: "soltar la baranda y dejarme llevar... "


FELIZ 2007!!!!

18 diciembre, 2006

A tomar pol saco!!!!!!

Eso mismo me he dicho esta tarde en cuanto he entrado en el ascensor, después de terminar mi última clase del día. Casi roja de ira he salido a la calle, y era tal el nivel de mala leche acumulada que ni me he enterado del frío que hacía, hasta que un cacho de nariz ha caído rodando al suelo y he tenido que echar mano de la bufanda... Pues cagándome en la madre que parió a la madre del niño en cuestión, en esas me encontraba yo entonces y por desgracia aún sigo en ello.

Desde los 18 años viéndomelas con padres y niños de todo tipo, cara a cara, en los comedores de ya no sé cuantas casas. Desde entonces que he tratado con gente de toda clase, unos mejores y otros peores, pero creo que nunca - NUNCA- con unos tan irresponsables como los padres del nene en cuestión. Gente que cree que con apuntar al niño en un colegio carísimo y malpagar a una profesora particular dos veces por semana, ya están haciendo suficiente... Lo que éstos aún no saben es que yo no soy una cualquiera, que soy LA PROFESORA. Así, tal y como está aquí escrito, porque unos cuantos años me avalan, casi una carrera entera y otra por terminar, así que no me vengan con ostias (por cierto, ¿ostias va con o sin hache?).

Me llaman cuando les sale del forro de los cojones, porque hay días que el niño -13 años cuenta ya el susodicho- está demasiado cansado como para aguantar a alguien que quiere ayudarle. Así que hay semanas que ni tengo que desplazarme hasta la Ciutadella, porque el nene está agotado de no hacer NADA. Y ahora me dicen que tengo que darle clases de inglés, porque evidentemente está pez -como en todas las demás asignaturas. Así que cada lunes voy para allá cargada con material para hacer una puesta a punto.

Hasta el día de hoy hacíamos algo de teoría y luego traducíamos algunas canciones del musical re-azucarado de Disney Channel. Entonces, entre ambos habíamos encontrado una utilidad, la motivación que hacía que el niño de vez en cuando decidiera aplicar sus neuronas a algo más que no sea jugar a la puta maquinita. Pero entonces viene el papá con el super "TRANSLATOR". Ni corto ni perezoso dedica la tarde del domingo a instalar en el ordenador particular del hijo, el programa con el cual NO tendrá que buscar en el diccionario ni en libro alguno el significado de ninguna palabra ni verbo conjugado en cualquier tiempo.

El papá, con su alegre barriga de cervecero, con sus aires de suficiencia, con su calvorota reluciente, con aquella sonrisa babosa... El papá tuvo la genial idea, y la mamá lo apoyó, porque es una sopílfera que no se entera de la misa la mitad, que habla, habla y habla pero nunca escucha... La alegre mamá me muestra orgullosa la proeza dominical de su marido. Entonces yo pongo cara de póker, luego sonrío, le digo que me parece genial tener algo así... Pero que su hijo nunca va a superar el exámen de inglés, porque dudo que la profesora le deje llevar la maquinorra a clase, que de irresponsables y gilipollas el mundo está lleno, y que si para eso me pagan... prefiero no trabajar a ver cómo se desaprovecha mi talento.

Evidentemente no he dicho nada de eso, porque el nene se ha quedado con las ganas de demostrarme los poderes traductores de su programa, ha tenido que pensar y reflexionar, entender y asimilar conceptos... Pero como la cosa siga así... No será la primera vez que dejo a un niño, ni la última. Mi tiempo es oro, al igual que mis motivaciones, mi alegría de trabajar en algo que me gusta y sobretodo mis ansias de aprender en este nuevo mundo que se abre frente a mí.

17 diciembre, 2006

FUM, FUM, FUM



Este año -fum, fum, fum-, como cada año -pero mira como beeeeben los peces en el río-, la cena de Navidad se presenta -caaaaampana sobre caaaaampaana- de lo más familiar y entrañable.

Aaaallà dalt de la muntanyaaaa, con las primas, tíos, tías, abuela, madres, padres, hermanos, hermanas... Que a pesar -en eeeel portal de Belén- de lo monstruoso de la reunión en sí -Maria, Maria, ven acá corriendo- a una le apetece formar parte del jolgorio y de las risas.

Lo mejor de todo -Saanta nit, plàcida niiit- es el momento de abrir los regalos (estaréis todos deacuerdo...). Por mi parte, este año - La Virgen se està peinaaaaaaaando- creo que pocos regalos voy a abrir -què li darem al formós infantoooooó- porque debido a mi escaso poder económico, decidí pedir el libro de Otorrinolaringología como regalo principal. Así que esta vez me quedo con las bragas, los calcetines y alguna que otra sorpresa del tamaño de un libro de bolsillo...


La verdad, no es que sea muy devota, no encuentro justo celebrar cada año el nacimiento de alguien a quien no conozco, pero eso no es lo más importante. No veo a mis primas más que en estas fechas, ni a mis tías, ni a mis tíos... Si la excusa tiene que ser el cumpleaños de un barbudo milenario... Pues celebremos el momento!!!!


Mientras, espero sentada en el sofá, comiendo turrón de chocolate con almendras y polvorones de vainilla y limón... Para ir habituando al estómago a los ágapes de estas fechas.

12 diciembre, 2006

MARTES

08:45
Me despierta la primera llamada de la mañana. Sílvia des de la esquina aconsejándome no faltar a la segunda clase... Decido acercarme al Diamond a tomarme un café con leche mientras los camareros se pelean entre sí. No hay nada mejor para empezar el día que una buena disputa matutina.

11:30
Me siento en mitad de clase, decidida a tomar nota de todo cuanto se diga. Miro hacia la pantalla, las letras están algo borrosas, quizás si me limpio las gafas... Veo igual de mal, sólo que ahora parece que la niebla se esfumó como por arte de magia. Me repito por enésima vez que tengo que ser algo más pulida con mis lentes. Como soy incapaz de copiar nada de lo escrito en el Power Point que se presenta, decido pasar algunos apuntes a limpio. Ni me molesto en escuchar a la profesora, en la fila de delante alguien se está descojonando, sospecho que la clase no es nada interesante.

14:15
Salimos corriendo de Psicologia de la Memòria. Atravesamos la facultad volando y llegamos a la parada del bus. RENFE y de allí a casa... Pero llevamos ya más de media hora esperando el maldito tren cuando nos anuncian que "vete tú a saber cuándo van a pasar más trenes". RENFE, para variar, decidió jodernos la vuelta a casa. Bien, de nuevo en el campus. Un cigarro, por favor... Nos decidimos al fin por los ferrocarriles. ¿Para cuándo el canvio de lugar instantáneo?

16:30
Llego a casa, donde me esperan cuatro patatas fritas que mi padre fue incapaz de zamparse (no por remordimientos de conciencia, sino más bien porque sospecho que no le cabían más), y dos pedazos de chuleta de cerdo. Para postre turrón. Me paso por el forro mi autoproposición de no comer tanto dulce. Para futuros desperfectos ya tengo el barro del Mar Muerto y la crema que no es crema...

17:30
¿Es que ya no se hacen pizarras de vileda? Recorro medio barrio en busca de una papelería que me pueda vender una pizarra de vileda para Gemma. ¿Por qué siempre dejo los regalos para última hora? ¿De qué me sirve apuntarlo tres días antes si sé que soy incapaz de hacerme caso?

17:45
Sentada ya en el vagón del metro, intento sumergirme en mi reciente adquisición. Un libro que pesa media tonelada y que promete ser interesante, a pesar que ya devoré 200 páginas y poca cosa ocurrió... Debe ser que me acostumbré a los aceleros de esta vida... Sin darme cuenta empiezo a soñar despierta, ya no sigo las letras ni sé por qué línea iba... Me despiertan de esa esoñación mis vecinos de la izquierda: dos adolescentes besándose, grano con grano, lengua con lengua... casi hasta llegar al atraganto. Me percato de que todas las miradas se concentran en esos dos. De repente él le mete la mano por dentro del jersey y le empieza a magrear una teta... Me bajo en Sagrada Familia, mucho me temo que detrás dejo la promesa de una divertida orgía subterránea. Hay que ir a trabajar...

19:00
Compro, como cada año, un ramillete de esas cosas blancas con aveto. La gitana me pide 2euros. No hay regateo, la mandaría a la mierda, pero ella sólo se está gananando el pan, pagando impuestos... ¿Dónde quedó la magia de la Navidad? El villancido hace diez minutos que se quedó en el "porrompompom, porrompompom, porrompompom, porro..." El encargado del hilo músical mucho me temo que se largó a jugar a las tragaperras en el bar Tumeu...

20:00
En mitad del Passeig de Gràcia me llama Johann: ¿hace una birra esta noche? Pues será...

21:47
Me dispongo a partir hacia el punto donde hemos quedado. Hoy creo que no habrá chupito de tequila, o quizás sí... Todo se verá. Por el momento visitaremos al aburrido camarero del Irish bar, detrás de la Plaça Sant Jaume...

Bendito martes...