28 enero, 2008
03 diciembre, 2007
Chocheo neuronal
19 noviembre, 2007
Mr. Orgullo

28 octubre, 2007
París III
Visi queda tan traumatizada con el precio tan excesivo que decide apuntarlo en nuestro diario de viaje.
Comida en le jardin du Luxembourg. Bocadillo de cuatro euros. No hay coca-cola, nos conformamos con el agua mineral. Nos impresiona el palacio y los jardines. Todo es tan grande por aquí... La Ciutadella se queda pequeña al lado de todo esto.
Frente la fuente de Maria de Médici. A la chica le contruyeron la casita y los jardines... Alba se conforma con 20 metros cuadrados y con un WC de camping. Las hay sencillas y otras algo caprichosas...
El metro de París tal cual un urinario (olor incluído).
En el puente de no sé qué rey, Alba nos contó el procedimiento de esterilización para entrar en quirófano. El lugar era perfecto...
Toca hacer el ganso mientras esperamos a que el cansancio (ya presente a lo largo del día) haga que caigamos rendidas en la cama. Hay risas y prisa por colocarse de cualquier modo ante la cámara antes que ésta dispare. Parece que aún te oigo...
Ya vamos algo cansadas, y hace tanto frío que a cada paso que damos parece que se nos clavaran alfileres en los pies, pero el tren que nos lleva hasta el Gran Trianon vale seis euros (ida y vuelta). Acá las agarrás no les dan un céntimo más a estos engreídos. Nos tragamos el dolor y paseamos por los jardines.
Tampoco hemos visto el Petit Trianon ni los jardines del Dominio de Maria Antonieta, eso queda para la próxima vez, cuando haga menos frío y ya esté mentalizada para pagar en cada lugar donde paras. La vuelta se hace algo dura, pero aún y así tenemos ánimos para reírnos de todo lo que estamos viviendo estos días. Ir con la madre de viaje no es tan malo, sobretodo cuando no discutes por casi nada... Cosa que no sucede en el día a día.
26 de octubre
Visi quiere comprar más regalos en las tiendas de la Rue de Rivoli, frente las Tuileries. Debemos esperar una hora a que abran. Nos tomamos un café, visitamos por enésima vez el parque y nos fotografiamos con la maleta de vuelta. En París dejamos a Alba, viviendo un nuevo capítulo bien emocionante de su vida. Por nuestra parte, seguimos nuestra vida en Barcelona, echándola de menos pero deseándole toda la suerte del mundo!
